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Alérgenos en la carta

Carta digital con alérgenos: los 14 de la UE en cada plato, confirmados por ti

Tu carta digital dice, plato a plato, cuáles de los 14 alérgenos de declaración obligatoria en la Unión Europea lleva cada uno. Si la subes con la IA, ella los propone al leerla; tú los repasas y los confirmas. Hasta entonces, ese plato no enseña ninguno al cliente: dice «Consulta los alérgenos al personal».

El comensal con alergia abre la carta con el QR de la mesa, toca la lupa, abre «Filtrar por alérgenos» y pulsa «Sin gluten» o «Sin frutos de cáscara». La carta le esconde los platos que llevan ese alérgeno. Llega a la barra con dos o tres platos en mente y los confirma con quien le atiende, en vez de repasar la carta entera con la terraza a tope.

30 días de prueba con todo incluido Sin permanencia

Carta de un bar en el móvil con el filtro «Sin gluten» activo y el aviso de que también se ocultan los platos sin alérgenos confirmados; debajo, los destacados sin gluten: la ensaladilla y el pulpo
El filtro «Sin gluten» en una carta de prueba

Lo que pide la norma, en cuatro líneas

El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a indicar los ingredientes que causan alergias o intolerancias (artículo 9.1.c). Su artículo 44 lo mantiene para la comida que se sirve sin envasar: la de tu barra y tu comedor. La lista cerrada está en su anexo II y son 14.

En España lo concreta el Real Decreto 126/2015. Su artículo 4 pide nombrar cada alérgeno con el nombre del anexo, salvo que el propio nombre del plato ya lo diga. La regla general es darlos por escrito, en carteles o etiquetas junto a la comida (artículo 6.2). El 6.5 permite darlos de palabra con tres condiciones. Que el personal los facilite cuando se los piden, antes de que acabe la compra y sin coste. Que estén registrados por escrito o en formato electrónico en el local, a mano del personal, de la inspección y del cliente. Y que un aviso bien visible diga dónde consultarlos o que se puede preguntar al personal.

Esto es un resumen para orientarte, no asesoramiento legal. Los enlaces a los textos oficiales están al final de la página.

  • Cereales que contengan gluten (trigo, centeno, cebada, avena…)
  • Crustáceos, huevos, pescado y moluscos
  • Cacahuetes, soja, frutos de cáscara y granos de sésamo
  • Leche y sus derivados, incluida la lactosa
  • Apio, mostaza y altramuces
  • Dióxido de azufre y sulfitos (por encima de 10 mg por kilo o por litro)

La IA los propone y tú los confirmas

Cuando subes la foto o el PDF de la carta, la IA marca en cada plato los alérgenos que probablemente lleva, por sus ingredientes o por su receta típica: croquetas, gluten, huevo y lácteos; gambas, crustáceos. Si tu carta de papel ya los traía, respeta los tuyos. Y ante la duda, lo marca: es más fácil quitar un alérgeno que echar en falta uno.

Después entras en «Revisa los alérgenos» y tienes cada plato con sus 14 casillas, las propuestas ya marcadas y la etiqueta «Propuesta de la IA». Marcas, desmarcas y confirmas. Es un toque por plato, o todos los de la página de una vez cuando ya los has mirado.

En la carta de prueba de estas capturas, la IA puso gluten en la tabla de ibéricos por los picos de Antequera y dejó las costillas a la miel sin ninguno. Si tu glaseado lleva mostaza o salsa de soja, eso solo lo sabes tú.

Panel de MenuAI en el móvil: «Revisa los alérgenos», quedan 19 platos y la tabla de ibéricos con «Propuesta de la IA», gluten marcado y el botón Confirmar

Un alérgeno sin confirmar no llega al cliente

Ningún diseño se salta esta regla: lo que propone la IA no sale en la carta pública hasta que tú lo confirmas. En su lugar, el plato dice «Consulta los alérgenos al personal». Si confirmas un plato sin marcar ninguno, la ficha dice «Sin alérgenos de declaración obligatoria».

Una propuesta de la IA que el comensal lee como si fuera un dato es justo lo que no puede pasar con un alérgeno. Por eso, si vas a publicar con platos pendientes, el panel te avisa antes y te deja ir a revisarlos. En la portada del panel, cada plato pendiente lleva su aviso «Revisar alérgenos».

Si cambias una receta, abres el plato, tocas las casillas y guardas. La carta se actualiza sola y no hay nada que reimprimir.

Carta en el móvil: las lentejas con «Apio», el solomillo al whisky con «Consulta los alérgenos al personal» y las bebidas con «Sulfitos»

El filtro «sin» de tu cliente

Arriba de la carta hay una lupa con el buscador y «Filtrar por alérgenos»: los 14, como «Sin gluten», «Sin huevo» o «Sin sésamo». Se pueden poner varios a la vez y la carta esconde los platos que llevan alguno de ellos.

Con un filtro puesto también se esconden los platos que no has confirmado, y la carta lo explica debajo de los botones. Para un celíaco, «no sabemos» vale lo mismo que «lleva gluten». Al quitar el filtro vuelve todo.

Nombre corto en la tarjeta y nombre completo en la ficha

En la lista, cada plato enseña sus alérgenos con un nombre corto: Gluten, Huevo, Lácteos. Al tocar el plato se abre su ficha con el nombre completo de cada uno: «Cereales con gluten», «Leche y lácteos (incluida la lactosa)», «Dióxido de azufre y sulfitos». Debajo, siempre, «Si tienes alguna alergia o intolerancia, pregunta al personal». El mismo aviso cierra la carta, al final de la página.

Los alérgenos también salen en los platos del menú del día y en tu carta en inglés, con su nombre en inglés: Crustaceans, Celery, Sulphur dioxide and sulphites. Ese nombre no lo traduce la IA: está escrito de antemano.

Ficha de las croquetas de puchero en el móvil: tapa, media y ración, y los alérgenos Cereales con gluten, Huevos y Leche y lácteos, con el aviso de preguntar al personal

Lo que la carta digital no hace por ti

MenuAI no tiene casilla de trazas. Las 14 casillas son lo que lleva el plato. Si en tu cocina se trabajan frutos de cáscara y todo puede tener trazas, escríbelo en la descripción del plato o en «Avisos de precios» (en Ajustes), un texto que sale al final de la carta para todos. Si tienes la carta en inglés, mira en Idiomas cómo ha quedado ese aviso: ese texto sí lo traduce la IA.

Tampoco sabe lo que pasa en tu plancha. Si el pescado sin rebozar se fríe en el mismo aceite que las croquetas, eso lo cuenta tu personal. Y la información de alérgenos de tu local sigue siendo cosa tuya: la carta enseña lo que confirmas, ni más ni menos.

Para la pared o la barra, tienes también la tabla de alérgenos para imprimir.

Precio

Viene en el plan Carta

Platos sin límite, por 9 € al mes + IVA. Sin instalación ni permanencia, y con 30 días de prueba con todo incluido.

Todos los planes y lo que trae cada uno

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Plan Carta

  • Platos sin límite
  • 2 importaciones de la carta con IA al día
  • Carta en inglés, traducida con IA
  • Sin la marca de MenuAI en el pie

Total al mes9 €

+ IVA Sin permanencia

Probarlo 30 días

Preguntas

Lo que suelen preguntar

¿Basta con la carta digital o hace falta tener la carta en papel?

Son dos cosas distintas. Los precios: en Andalucía, la Dirección General de Consumo recordó en abril de 2025 que la carta solo con código QR es ilegal; el QR complementa a la carta, el mural o la pizarra. Los alérgenos: el Real Decreto 126/2015, igual en toda España, permite darlos de palabra si están registrados por escrito o en formato electrónico en el local. Tu carta digital, con los alérgenos confirmados, puede servir de ese registro en el móvil de tu equipo; si en tu caso basta, lo decide la inspección.

Tabla de alérgenos para imprimir

¿Quién responde si un alérgeno está mal?

El establecimiento. Lo dicen nuestros términos: la información de la carta, y en particular los alérgenos, es responsabilidad del local. Por eso la IA solo propone y la carta no enseña nada que no hayas confirmado tú. Revisa con calma los platos con salsas, rebozados, fondos y postres, que es donde se esconden el gluten, la leche, el huevo y los sulfitos.

Términos de uso

¿Cómo se marcan las trazas?

No hay casilla para eso. Escribe el aviso en la descripción del plato («puede contener trazas de frutos de cáscara») o, si afecta a toda la carta, en «Avisos de precios», en Ajustes, que sale al final para todos los clientes. Y que tu personal lo sepa contar.

¿Acierta siempre la IA con los alérgenos?

No. Propone por los ingredientes que lee y por la receta habitual en España, y puede equivocarse con lo que no está escrito: el pan rallado del empanado, la leche del puré, el vino de una salsa. Por eso nada sale al cliente sin pasar por tus manos.

¿Puedo cambiar los alérgenos de un plato ya publicado?

Sí. Abres el plato en el panel, marcas o desmarcas y guardas, y la carta se actualiza sola, sin reimprimir. Si desmarcas «He revisado los alérgenos de este plato», vuelve a decir «Consulta los alérgenos al personal».

30 días de prueba Sin permanencia

Sube tu carta y repasa sus alérgenos

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